¿Qué es el aceite de palma?

Vía palmadeaceite.org

Al fraccionar el aceite de palma se obtienen dos productos: la oleína y la estearina de palma. La primera es líquida en climas cálidos y se mezcla con cualquier aceite vegetal. La otra es la fracción más sólida y sirve para producir grasas, principalmente margarinas y jabones. Las propiedades de cada una de las porciones del aceite de palma explican su versatilidad, así como sus variadas y numerosas aplicaciones.

El aceite de palma es de color rojo, por su alto contenido de carotenos (vitamina A) que, en igualdad de peso, se encuentran en él en proporciones que superan diecisiete veces las de la zanahoria. Esto lo convierte en una de las fuentes naturales más ricas de esos vitales elementos y, por tanto, en una excelente alternativa para combatir la deficiencia de vitamina A que padecen muchos países en desarrollo. Los tocoferoles y tocotrienoles, unos anticancerígenos y antitrombóticos, también son componentes de este aceite.

Característica primordial que lo hace único entre todos los aceites comestibles es su balance perfecto entre grasas saturadas e insaturadas. Contiene niveles excepcionalmente altos de antioxidantes, como también ingredientes que previenen el cáncer y ayudan a bajar el colesterol malo.

El aceite de palma es rico en vitamina E, que actúa como agente antioxidante, ayuda a reducir el daño celular que resulta del envejecimiento, de la acción de sustancias tóxicas o de la contaminación del medio ambiente.

Aun sin conocer todas sus bondades, los pobladores de África, de donde es originaria la palma de aceite, lo usaron desde hace 5.000 años como alimento. Inclusive hoy, en varios países de ese continente se consume para cocinar crudo y sin refinar, como entonces.

Por su composición física, el aceite de palma no tiene que hidrogenarse parcialmente para adquirir estabilidad o firmeza, proceso mediante el cual se producen los trans, unos indeseables ácidos grasos precursores de enfermedades cardiovasculares, obesidad y algunos tipos de cáncer.

Esto, sumado a su particular consistencia, apariencia y olor, así como su resistencia al deterioro, hacen de él un componente ideal en la preparación y elaboración de numerosos comestibles y lo convierte en la mejor alternativa para producir margarinas, y grasas que se emplean en la repostería, en las mezclas secas para hornear tortas, galletas, bizcochos o para preparar sopas y salsas, y en los sustitutos de la grasa de la leche empleados para la producción de leche condensada, leche en polvo, crema no láctea para el café y helados.  En el listado que se encuentra a continuación se resumen sus múltiples usos como comestible:

• Emulsificantes.
• Vanaspati.
• Mayonesas.
• Sustituto de la manteca de cacao.
• Sustituto de la grasa de la leche.
• Mantequilla de maní.
• Alimento directo para animales.
• Concentrados para animales.
• Aceite para freír.

• Margarinas para panadería y repostería.
• Margarinas de mesa.
• Mantecas industriales.
• Pastillaje.
• Confitería.
• Galletería.
• Helados.
• Crema para café.
• Salsas y aderezos.

¿Cuáles son los beneficios del aceite de palma?

  • No contiene ni incrementa el colesterol “malo”, ni altera significativamente las concentraciones de colesterol total ni de triglicéridos en la sangre.
  • Está libre de ácidos grasos trans, lo cual genera menor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.
  • Aumenta o mantiene los niveles de HDL o colesterol “bueno”, pues tiene cerca de 40% de ácido oleico, que actúa como reductor de colesterol “malo”.
  • Es una fuente natural de vitamina A, cuando se utiliza crudo.
  • Es fuente de energía significativa: por ser una grasa, aporta 9 calorías por gramo consumido.
  • De igual manera, crudo o refinado, el aceite de palma aporta vitamina E, nutriente con propiedades antioxidantes cuya función es combatir los radicales libres sustancias dañinas para las células, y son los causantes de enfermedades crónicas y de cáncer.
  • Debido a su composición tiene la ventaja de que no se quema con facilidad, así se exponga a temperaturas altas, por lo que se puede usar varias veces en la preparación de alimentos y frituras.