¿Por qué sembrar palma?

  • Emplea un trabajo permanente por cada 10 hectáreas de cultivo y se desarrollan negocios paralelos como cría de búfalos o mulas u otros semovientes, servicios de soldadores, proveedores de herramientas, etc.
  • Produce más aceite por hectárea, requiriendo menos tierra y espacio que otros cultivos oleaginosos. Cada hectárea técnicamente manejada produce más de 4 toneladas de aceite mientras que para obtener el mismo aceite se necesitarían de 4 a 6 hectáreas de cultivo de soya, su principal sustituto.
  • Es ambiental y socialmente sostenible si se aplican las mejores prácticas administrativas y operativas. Atendiendo las buenas prácticas de cultivo se tiene estabilidad en la producción por hasta 25 años, sin necesidad de preparar el suelo, conservando su fertilidad y brindando empleo permanente.
  • La técnica de siembra de los cultivos de palma de aceite previene la erosión (se permite sembrar sólo con pendientes menores del 12%). Si las áreas de siembra se pueden mecanizar con tractor agrícola son aptas para cultivo. Las laderas donde no pueda transitar maquinaria se preservan para otro tipo de actividades.
  • Para evitar el uso de plaguicidas químicos, se han implementado diversas técnicas de control biológico, así mismo, los tratamientos químicos son dirigidos, no se hacen aplicaciones masivas.
  • Además, esta palma requiere mucho menos fertilizante, pesticida y herbicida que cualquier otro cultivo oleaginoso, tal como la soya, el girasol y la colza. La conversión de nutrientes en fruta es mayor que en otras especies y parte de estos nutrientes se reciclan si se retornan a campo.
  • Todas las partes de la palma se utilizan, por lo tanto no hay desperdicios que contaminen: las hojas reciclan materia orgánica en campo; los raquis generan composta o sirven de fertilizante orgánico; la fibra se usa como combustible en la caldera y, las harinas de palmiste se usan para alimento de ganado estabulado.
  • Es una manera de reforestar productivamente.